Resumen
Antecedentes
El elevado número de casos de demencia ejerce una gran presión sobre los servicios sanitarios y sociales, lo que exige una planificación eficiente para responder a las necesidades de los pacientes mediante infraestructuras, equipamiento y recursos financieros, técnicos y humanos ajustados a sus demandas. El análisis de la demencia requiere estudios con una caracterización muy precisa de los pacientes, tanto en lo referente a la enfermedad como a las comorbilidades presentes, así como un seguimiento a largo plazo de los aspectos clínicos y de los patrones de utilización de recursos y costes generados.
Objetivo
Describir y cuantificar el gasto sanitario directo y su evolución desde tres años antes y hasta diez años después del diagnóstico de demencia, en comparación con un grupo control apareado sin demencia.
Métodos
Diseño de cohorte retrospectiva con un seguimiento de entre 6 y 14 años. Se estudiaron 996 personas con demencia (PcD) y 2.998 controles apareados por edad, sexo y comorbilidad. El análisis se realizó desde la perspectiva del proveedor, considerando los costes efectivamente incurridos en la prestación de los servicios. Se calcularon y modelaron los costes agregados y los componentes por paciente y por año.
Resultados
El gasto sanitario total aumenta en las PcD a partir del año del diagnóstico y en cada uno de los 7 años siguientes, pero no posteriormente. El estado de salud y la mortalidad son factores que explican la evolución de los costes directos. La demencia por sí sola no es un factor estadísticamente significativo para explicar las diferencias entre grupos.
Conclusión
El coste directo incremental de la demencia puede no ser tan elevado ni prolongado como sugieren estudios con seguimientos relativamente cortos. La demencia tendría un impacto en el aumento de la carga de enfermedad y en la mortalidad.