Resumen
El aumento global de la esperanza de vida ha generado un creciente interés por los factores que contribuyen a una longevidad excepcional. Entre 1990 y 2015, el número de personas centenarias en el mundo se cuadruplicó. Este estudio tuvo como objetivo analizar la relación entre biomarcadores sanguíneos y la probabilidad de alcanzar los 100 años de edad en Cataluña (2015–2022), así como examinar cómo las variaciones en los biomarcadores durante la COVID-19 afectaron a la longevidad.
Mediante un estudio de cohorte retrospectivo basado en los registros electrónicos de salud de atención primaria de Cataluña, se compararon personas centenarias con individuos de 92 años o más que fallecieron antes de alcanzar los 100 años. Se analizaron biomarcadores de anemia, colesterol, glucemia, función renal y función hepática. Se emplearon múltiples estrategias para controlar los factores de confusión, incluyendo emparejamiento sin reemplazo, ajustes por factores de confusión observados a nivel individual y contextual, así como por factores no observados, en particular la dependencia espacial.
Nuestros hallazgos revelan que las personas centenarias presentan mayores tasas de enfermedades crónicas, mayor desventaja socioeconómica y mayor desigualdad vecinal en áreas urbanas. A nivel biológico, la longevidad se asoció con niveles intermedios de ferritina y colesterol, junto con niveles más bajos de glucosa, creatinina y ácido úrico. El equilibrio glucémico, indicado por la HbA1c y la glucosa en ayunas, emergió como un factor clave para la supervivencia hasta edades extremadamente avanzadas. Además, las mejoras en los biomarcadores durante la pandemia se correlacionaron con una mayor probabilidad de alcanzar la edad centenaria.
Estos resultados enfatizan la compleja interacción entre factores biológicos, conductuales y contextuales en la determinación de la longevidad. Si bien los biomarcadores ofrecen información valiosa, son indicadores insuficientes del envejecimiento saludable. Las futuras investigaciones deberían integrar múltiples dimensiones, entre ellas los determinantes ambientales y sociales, para comprender los mecanismos de la longevidad.