Resumen
Se realizó una búsqueda sistemática de la literatura para comparar los efectos de las intervenciones dirigidas a los comportamientos sedentarios, la actividad física (AF) o la aptitud física en la prevención primaria de la obesidad en niños de 6 a 12 años.
La búsqueda identificó 146 estudios que proporcionaron datos relevantes para el metaanálisis. Las estimaciones puntuales del porcentaje de grasa corporal fueron mayores para las intervenciones centradas en la aptitud física en comparación con las intervenciones de actividad física (diferencia media estandarizada = -0,11%; IC del 95% = -0,26 a 0,04, y -0,04%; IC del 95% = -0,15 a 0,06, respectivamente).
Incluir la modificación del comportamiento sedentario en una intervención orientada a la AF o a la aptitud física no se acompañó de un aumento en la efectividad de la intervención, ya que las estimaciones puntuales fueron ligeramente menores en comparación con las intervenciones centradas únicamente en la AF o en la aptitud física.
En general, los efectos tendieron a ser mayores en las niñas que en los niños, especialmente en las intervenciones que combinaban AF y comportamiento sedentario.
Se observó cierta evidencia de desigualdad, ya que los efectos sobre el índice de masa corporal (IMC) se apreciaron cuando las intervenciones se aplicaron en la población general (diferencia media estandarizada = -0,05; IC del 95% = -0,07 a -0,02), pero no en los grupos de niños en situación de desventaja (diferencia media estandarizada = -0,01; IC del 95% = -0,29 a 0,19).
En conclusión, las intervenciones escolares basadas en la actividad física parecen ser una estrategia eficaz en la prevención primaria de la obesidad infantil en niños de 6 a 12 años, aunque incluir la reducción del comportamiento sedentario además de la AF o la aptitud física no aumenta la efectividad de la intervención.